La comunidad de Hato Mayor expresó profundo pesar al recibir la noticia de que una reconocida educadora deja de vivir la tarde del jueves, situación que, según una fuente consultada, ocurrió a causa de un infarto. La información generó consternación inmediata entre residentes del municipio, quienes destacaron la dedicación de esta figura del ámbito formativo y el impacto que tuvo durante décadas en diferentes sectores de la localidad.
De acuerdo con los datos ofrecidos, la educadora deja de vivir en su residencia situada en el sector Los Maestros, en el kilómetro 2 de la carretera que comunica con Sabana de la Mar. Las personas cercanas a la zona comentaron que la noticia se difundió con rapidez, lo que llevó a múltiples muestras de solidaridad por parte de familiares, vecinos y miembros del entorno educativo, quienes recordaron su trayectoria y su vínculo con la comunidad.

Durante más de 30 años de servicio, la maestra dejó una huella que muchos describen como difícil de borrar dentro del ámbito educativo, ya que formó a generaciones de niños, adolescentes y jóvenes que estudiaron en la Escuela Primaria Bernardo Pichardo. En diversos relatos, antiguos estudiantes mencionaron que muchos de esos alumnos hoy son profesionales, empresarios, figuras religiosas o incluso ocupan espacios en distintos ámbitos públicos, lo que muestra la extensión de su legado académico y humano.

Asimismo, se destacó su papel dentro de la comunidad docente, donde ocupó la presidencia de la Asociación Dominicana de Profesores, seccional Hato Mayor del Rey, por más de 10 años. Este rol fue mencionado frecuentemente por quienes valoraron su participación activa en temas gremiales, resaltando su compromiso con la organización y el desarrollo de iniciativas vinculadas con la mejora de las condiciones educativas. Dichas referencias fueron reiteradas por docentes que compartieron labores con ella durante largos periodos.
Los restos de la educadora están siendo velados en la Funeraria San Miguel, desde donde serán trasladados al cementerio Cristo de los Milagros para recibir cristiana sepultura antes del mediodía. Este proceso ha convocado la presencia de numerosas personas que buscan expresar acompañamiento y respeto. La información sobre el velatorio se ha compartido de manera constante, repitiéndose entre quienes desean rendir homenaje a su trayectoria y acompañar a los familiares en este momento difícil para toda la comunidad.
