Diario al Día, República de Guinea- Fabio Nicolás Espinal Núñez, piloto dominicano detenido en Conakry, capital de la República de Guinea, lanzó un urgente llamado a las autoridades de su país luego de vivir horas de terror dentro de la cárcel donde permanece detenido.
Según relató, un tiroteo ocurrido durante una intervención policial lo ha dejado en un estado de miedo extremo, temiendo por su vida.
El piloto explicó que alrededor de 200 agentes de la policía militar ingresaron al ala principal del penal con el objetivo de controlar un presunto intento de saqueo por parte de internos considerados de alta peligrosidad.

“Entraron armados y aquí se armó un tiroteo por aproximadamente dos o tres horas”, narró Espinal Núñez, quien aseguró que se lanzaron bombas lacrimógenas, obligándolo a refugiarse en un baño y mojarse con agua para mitigar los efectos de los gases.
Tras el enfrentamiento, circulan versiones de que al menos 32 personas podrían haber perdido la vida durante el intercambio de disparos, luego de que algunos reclusos intentaran escapar tras romper puertas del recinto.
“Tengo mucho miedo. Mi protección, mi seguridad y mi vida están en juego ahora mismo”, manifestó el dominicano, solicitando directamente la intervención del presidente Luis Abinader y de otras autoridades competentes.
Espinal Núñez y el piloto estadounidense Bradley Scott Schlenke, de 63 años, permanecen detenidos desde el pasado 29 de diciembre, acusados por las autoridades guineanas de violar el espacio aéreo del país durante una parada técnica para reabastecer combustible.
Ambos pilotaban un jet privado Gulfstream GIV que transportaba a una familia brasileña de cinco miembros, incluidos dos niños, en un vuelo desde Surinam con destino a Dubái.
Aunque los pilotos mantuvieron comunicación constante con los controladores aéreos antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Ahmed Sékou Touré, las autoridades de Guinea alegan que la aeronave no contaba con autorización oficial.
Por lo que enfrentan cargos por ingreso ilegal al espacio aéreo, aterrizaje no autorizado y comprometer la defensa nacional.
Un tribunal de apelaciones había ordenado su liberación provisional bajo la condición de permanecer en el país y presentarse tres veces por semana ante las autoridades, pero hasta ahora ambos continúan en prisión.
La situación de Espinal Núñez refleja la complejidad de enfrentar un sistema judicial extranjero y la urgencia de protección para ciudadanos dominicanos en el exterior.
