Diario al Día, Brasil- El sepelio de Miguel, el niño de 11 años asesinado por su padre, tuvo lugar en un ambiente de dolor y rebeldía en el Cementerio Saudade.
El entierro se realizó alrededor de las 18:30 horas del jueves con la presencia de familiares y amigos que honraron al menor con rosas blancas.
Mientras la madre Sarah Araújo observaba el descenso del ataúd, los asistentes le rindieron homenaje al niño víctima de la tragedia familiar ocurrida en Itumbiara.
La ceremonia fúnebre estuvo marcada por escenas de profunda tristeza y tensión social que reflejaron el impacto devastador del crimen en la comunidad brasileña.

Familiares informaron a Mais Goiás que Benício, el hermano menor de 8 años, entró en el protocolo de muerte cerebral tras las heridas de bala.
Sin embargo, no hay información oficial sobre su estado de salud actual mientras permanece hospitalizado en el Hospital Estatal de Itumbiara bajo cuidados intensivos.
Los médicos continúan monitoreando la condición crítica del menor aunque las expectativas de recuperación son prácticamente nulas según fuentes cercanas a la familia afectada.
Sarah Tinoco Araújo, esposa de Thales Alves Naves Machado, generó controversia al llevar el mismo vestido que usó en el restaurante con su amante.

Este detalle ha dejado espacio para muchas discusiones en las redes sociales sobre su comportamiento durante el sepelio de Miguel en medio del dolor.
Usuarios de plataformas digitales han expresado indignación y críticas hacia la madre por lo que consideran falta de sensibilidad en un momento tan doloroso para la familia.
Al salir del velorio la mujer fue custodiada por su padre Dione Araújo quien es alcalde de Itumbiara tras la presión social en su contra.
La protección fue necesaria debido a las agresiones verbales y el ambiente hostil que se generó entre los asistentes al funeral del niño asesinado.

El impacto ha trascendido lo familiar ya que Sarah Tinoco es hija del alcalde de Itumbiara quien sufrió un colapso de salud al conocer la noticia.
El alcalde Dione Araújo tuvo que recibir atención médica tras enterarse de la tragedia que cobró la vida de su nieto mayor Miguel.
La prefectura municipal decretó tres días de luto oficial por la tragedia que enlutó a la ciudad y conmocionó a toda la comunidad de Goiás.
Las banderas en edificios públicos permanecen a media asta mientras la ciudad procesa el impacto de los hechos violentos que sacudieron a las autoridades locales.

Durante el velorio la tensión social escaló cuando la madre de los niños tuvo que retirarse escoltada tras recibir agresiones verbales de algunos asistentes.
El ambiente reflejó extrema hostilidad y dolor colectivo contra Sarah Araújo por parte de personas que culpan su infidelidad de desencadenar la tragedia familiar.
Varios presentes en el cementerio expresaron su repudio hacia la mujer considerándola responsable indirecta de las muertes provocadas por su esposo el secretario municipal.
Benício continúa hospitalizado aunque ya se considera con muerte cerebral según familiares, pero no hay confirmación oficial de su fallecimiento hasta el momento.

Los protocolos médicos establecen que se deben realizar múltiples pruebas antes de declarar oficialmente la muerte cerebral de un paciente en estado crítico como el menor.
El caso ha generado amplio debate en Brasil sobre la violencia familiar y las consecuencias devastadoras de los actos cometidos por el secretario municipal Thales Machado.
Organizaciones dedicadas a la protección de menores han manifestado preocupación por el aumento de casos de violencia doméstica que terminan en tragedias irreparables como esta.
Expertos en salud mental señalan la importancia de buscar ayuda profesional ante crisis emocionales en lugar de recurrir a la violencia contra seres inocentes.
La comunidad de Itumbiara permanece conmocionada mientras espera información oficial sobre el estado de salud del menor sobreviviente en el hospital estatal de la ciudad.
Las autoridades continúan investigando todos los detalles del caso para cerrar oficialmente el expediente de esta tragedia que marcó profundamente a la sociedad brasileña en Goiás.
