Diario al Día, Republica Dominicana- Lisbeth Soto compartió públicamente su experiencia tras desarrollar síndrome de Guillain-Barré a los 18 años, condición que transformó su vida y la impulsó a ayudar a otras personas.
La joven, quien residía en Estados Unidos, llegó al país en agosto para pasar unas vacaciones cuando comenzó a sentirse mal tras consumir una hamburguesa vendida en la calle durante un encuentro con amistades.
Poco después fue trasladada a un centro de salud, donde su condición se agravó rápidamente y terminó ingresada en la unidad de cuidados intensivos de ese centro médico.

Los médicos determinaron que desarrolló síndrome de Guillain-Barré, un trastorno neurológico poco frecuente que puede aparecer tras infecciones respiratorias o intestinales en personas de cualquier edad.
En pocos días, Lisbeth perdió la capacidad de caminar, hablar y ver con normalidad, además de presentar parálisis facial y una pérdida general de funciones en distintas partes de su cuerpo.
Los síntomas iniciales comenzaron con calambres, hormigueo en manos y pies, dolor corporal y sensación de fiebre, señales que al principio parecían corresponder a una gripe común.

La situación generó gran preocupación entre sus familiares cuando comenzó a presentar dificultades para respirar, momento en que los médicos evaluaron procedimientos de soporte mientras aplicaban tratamiento con inmunoglobulina.
Esa terapia está destinada a frenar la reacción del sistema inmunológico, que en este tipo de trastorno ataca por error el sistema nervioso periférico del propio paciente.
La joven explicó que, aunque sospecha que el episodio pudo estar relacionado con el alimento ingerido aquel día, no existe un estudio médico que identifique con precisión la causa exacta del cuadro.

Comentó que una amiga que compartió la misma comida también presentó malestar, aunque su sistema inmunológico no reaccionó de la misma manera ni con la misma intensidad.
Tras varios meses de recuperación, Lisbeth logró volver a caminar y recuperar sus funciones básicas, un proceso que describió como intenso y exigente desde el inicio hasta el final.
Durante el tiempo que permaneció en cama se proponía intentar pequeños movimientos cada día, con el objetivo de acelerar su rehabilitación y retomar su vida habitual de manera progresiva.

Luego de superar la enfermedad, decidió transformar la experiencia en un proyecto de ayuda social vinculado a un estudio de maquillaje desde el cual busca apoyar a personas en situaciones similares.
Un video publicado en TikTok donde narró su proceso tuvo gran alcance en redes so ciales, lo que la motivó a crear una fundación orientada a dar visibilidad a esta condición neurológica poco conocida.
Según explicó, muchas familias la han contactado tras conocer su historia para compartir casos relacionados con el mismo síndrome, lo que reforzó su compromiso con la iniciativa solidaria.
La joven mantiene activa su presencia en redes sociales bajo el nombre “Makeup by List”, en TikTok e Instagram, plataformas donde comparte su trabajo y continúa difundiendo su historia de superación.