Diario al Día, Estados Unidos- Una pareja dominicana propietaria de una guardería en El Bronx recibió condenas de décadas de prisión tras el caso donde un niño de 22 meses perdió la existencia luego de exposición a fentanilo.
Grei Méndez, dueña de la guardería Divino Niño en el sector Kingsbridge de El Bronx, y su esposo Félix Herrera García fueron sentenciados a penas entre 25 años y cadena perpetua.
Las autoridades indicaron que el niño Nicholas Dominici, de un año y 10 meses, perdió la existencia el 15 de Septiembre de 2023 tras quedar expuesto a fentanilo dentro del centro infantil.
El caso también involucró a otros tres menores, todos menores de tres años, quienes estuvieron expuestos a la sustancia y presentaron graves afectaciones, por lo que debieron recibir atención médica urgente.

Uno de esos menores, de dos años, fue hospitalizado y posteriormente reanimado con Narcan, según informaron autoridades citadas por medios estadounidenses durante el proceso judicial.
Los jurados determinaron que la pareja mostró una conducta descrita como “indiferencia depravada” al ocultar estupefacientes bajo las baldosas del piso del área donde los niños dormían durante las siestas.
La fiscal del distrito del Bronx, Darcel Clark, explicó que el pequeño fue uno de cuatro bebés expuestos a las sustancias mientras funcionaba una operación ilegal dentro del mismo lugar.
“Un niño precioso perdió la existencia y tres niños de entre ocho meses y dos años enfermaron gravemente por intoxicación con fentanilo”, declaró Clark al referirse a los hechos.

La fiscal añadió que, según la investigación, los menores eran utilizados como escudo para proteger la operación de narcóticos que se desarrollaba dentro del establecimiento infantil.
Las autoridades indicaron además que Méndez, Herrera García y otras personas guardaban más de 11 kilogramos de fentanilo y heroína en trampillas escondidas bajo el piso del centro.
Durante el proceso, fiscales señalaron que la propietaria borró miles de mensajes de texto y voz de su teléfono tras ser entrevistada inicialmente por los investigadores.
Según las acusaciones, esos mensajes incluían conversaciones con su esposo relacionadas con el tráfico de estupefacientes mientras el centro infantil operaba con niños pequeños.

Los jurados declararon culpable a la pareja en Noviembre pasado por fenecimiento en segundo grado y otras acusaciones relacionadas con los hechos ocurridos dentro del centro.
Ambos deberán cumplir esas penas de entre 25 años y cadena perpetua de forma simultánea con una condena federal previa de 45 años por delitos de narcotráfico.
Antes de dictar sentencia, la jueza Margaret Clancy afirmó que describir el caso como una tragedia resulta insuficiente frente a la gravedad de lo ocurrido.
“Es incomprensible que estos acusados, padres ellos mismos, continuaran con su operación de fentanilo mientras solicitaban licencias de la ciudad para operar la guardería”, expresó la magistrada.
Durante la audiencia, Zoila Dominici, madre del menor, habló ante el tribunal entre lágrimas recordando la pérdida de su hijo.
“Nicholas merece justicia porque Nicholas no va a volver jamás”, declaró la madre, quien además expresó que ahora su familia celebra el cumpleaños del niño en el cementerio.
El padre del menor, Otoniel Feliz, también intervino en el tribunal y expresó su reacción tras conocer las condenas dictadas contra la pareja.
“Sé que 45 años en un tribunal federal es mucho, pero el número promedio para que Nicholas regrese es cero. La justicia es venganza”, manifestó.
En la audiencia, la madre llevaba una camiseta con la foto del pequeño y la fecha de su triste desenlace acompañada del mensaje: “Hijo amado, tú estás siempre en nuestros corazones”.
Herrera García también habló durante la sesión judicial y ofreció disculpas públicas a la familia del menor y a su propia familia.
“Quiero expresar mi pesar a la familia de la víctima y también a la mía. Todos los días, cuando hablo con Dios, le digo que debería haberme llevado a mí y no a Nicholas”, dijo.
La propietaria de la guardería también pidió piedad durante la audiencia y aseguró sentirse traumatizada por lo ocurrido, según reportaron medios estadounidenses presentes en el tribunal.
La pérdida del pequeño generó fuerte conmoción en la ciudad de Nueva York, en medio de una crisis nacional relacionada con el uso de fentanilo.
