Diario al Día, Santiago- Familiares de la joven fallecida tras un procedimiento estético continúan exigiendo respuestas, mientras surgen nuevos testimonios que revelan el impacto emocional y dudas sobre lo ocurrido.
El caso de Ángela Geraldine Hernández, fallecida tras someterse a una intervención estética en un centro clausurado por autoridades, sigue generando reacciones y nuevos testimonios de sus allegados.
En medio del proceso de investigación, Alexandra Martínez, cuñada de la víctima, compartió detalles sobre cómo la familia recibió la noticia y el profundo impacto emocional que ha dejado la tragedia.
“Yo estaba en mi casa. Venía para acá porque todas las tardes le traía el niño, porque ella era loca con mi bebé”, recordó.

Martínez explicó que el aviso inicial llegó mediante un mensaje que generó confusión entre los familiares, quienes en un primer momento no lograban comprender la gravedad de la situación.
“Yo todavía no lo creía”, confesó.
Ante la incertidumbre, la familia intentó manejar la situación con cautela, especialmente para proteger emocionalmente a los menores cercanos a la víctima mientras confirmaban lo sucedido.
“Aquí estaba el niño de la joven muerta y yo le dije que ella había hecho una reacción alérgica, para tranquilizarlo, porque no tenía fuerzas para decirle lo que estaba pasando”, relató.

En ese contexto, se tomaron decisiones inmediatas para resguardar al menor, mientras otros familiares acudían a acompañar a las hermanas de la joven, quienes enfrentaban el momento sin apoyo cercano.
Debido a responsabilidades familiares, Alexandra no pudo trasladarse al centro médico donde ocurrieron los hechos, lo que aumentó la angustia y la sensación de impotencia.
“Yo me quedé aquí”, explicó.
La familia ha reiterado públicamente su exigencia de justicia, insistiendo en que el caso no debe quedar sin consecuencias legales ni esclarecimiento de responsabilidades.

“Eso no se puede quedar impune. El país está cansado de tantas tragedias y muertes. Hoy fue ella, mañana puede ser cualquier mujer”, expresó con firmeza.
Asimismo, hicieron un llamado a la prudencia en redes sociales, señalando el impacto que ciertos comentarios pueden tener en los familiares, especialmente en el hijo de la víctima.
“Le pedimos empatía a las personas que están opinando sin saber lo que pasó. Ella tiene un niño de 12 años que ve todo eso y está muy afectado”, añadió.
Según explicó Alexandra, la joven había manifestado previamente su interés en realizarse una cirugía estética, aunque la familia tenía otra expectativa sobre el lugar donde se efectuaría.

“Siempre hablábamos de eso. Incluso, días antes, le advertimos sobre un médico, pero ella nos dijo que no era con él”, explicó.
Los allegados sostienen que la información recibida antes del procedimiento no coincidía con lo que finalmente ocurrió, lo que ha incrementado las dudas sobre las circunstancias del caso.
“Le vendieron un sueño a esa muchacha. Ella era muy ingenua, no tenía maldad, era amorosa, todo el mundo la quería”, expresó con tristeza.
En relación con posibles responsabilidades, la familia ha señalado directamente al propietario del centro donde se realizó la intervención, indicando que debe responder ante las autoridades.
“Él es el dueño de la clínica, todo está a su nombre”, afirmó.
Finalmente, reiteraron que su principal interés no es económico, sino que el caso sea investigado a fondo y se establezcan responsabilidades claras para evitar situaciones similares.
“Aquí no queremos dinero, solo queremos que esto no se quede así. Que la muerte de ella no sea una más”, concluyó.