Diario al Día, Santiago- En seguimiento al caso del joven Miguel Ángel Miranda Flete, quien permanece en condición delicada tras operativo policial en Ceibita, familiares denunciaron exceso por parte de los agentes durante la intervención.
El joven de 23 años continúa debatiéndose entre la vida y la existencia tras resultar afectado con un proyectil en la cabeza. El hecho ocurrió en el sector Papayo La Ceibita mientras uniformados intentaban dispersar una actividad callejera.
Parientes relataron que el proyectil impactó por la parte posterior de la cabeza. La trayectoria salió por adelante según indicaron los familiares consultados sobre las circunstancias del evento ocurrido en la zona sur.
Los allegados cuentan que los agentes llegaron al lugar y penetraron a viviendas alterando la paz. Esta situación generó indignación colectiva entre los residentes del sector reunidos en el área de La Ceibita.

Familiares denunciaron que los uniformados solicitaron dinero para permitir que continuara la actividad. Según su relato, exigieron pagos obligados para que pudiera seguir sonando la música en el establecimiento del lugar.
Los parientes indicaron que trabajan legalmente y no tienen razón para entregar dinero. Durante la intervención habría habido maltrato físico contra mujeres presentes cuando se produjo la situación tensa.
Miguel Ángel Miranda trabaja como motoconcho en el sector y es padre de dos niños pequeños. Familiares destacaron que nunca ha tenido problemas con las autoridades y se mantiene en actividades laborales legítimas.
Una comisión de motoconchistas se apersonó junto a la familia al Palacio de Justicia de Santiago. Se querellaron contra la patrulla actuante tras el exceso que dicen se produjo durante la intervención del jueves.

Parientes exigen que sea sometida a la justicia la patrulla que emprendio la detonacion. Solicitaron que la policía aprenda a controlar estas situaciones y dejen de maltratar a la ciudadanía en operativos realizados.
Solo en el mes de diciembre se reportan varios hechos que envuelven a agentes de la policía. Se recuerda el caso en El Limón de Villagonzález donde un joven quedó sin aliento también en situación similar.
Otro hecho se produjo en Los Salados y La Otra Banda de Santiago durante este mismo período. La comunidad expresó preocupación por la repetición de estos eventos que involucran uniformados en la provincia.

Miguel Ángel Miranda permanece bajo supervisión médica continua en un centro de salud privado. Sus allegados esperan avances positivos mientras aguardan respuesta oficial sobre el operativo cuestionado por la familia.
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