Diario al Día, Santo Domingo- Familiares y compañeros de Miguel Ángel Martínez Sánchez, de 17 años, exigieron justicia tras afirmar que el adolescente perdió la existencia luego de recibir un proyectil en el pecho.
Dolor familiar y primeras denuncias
Los parientes describieron el episodio como “una pesadilla” y señalaron que el proyectil habría surgido cuando un miembro policial accionó un objeto de fuego liberando proyectiles en medio de una disputa.
La familia remarcó que Miguel Ángel era humilde, obediente y dedicado a trabajar lavando carros, mientras soñaba con abrirse camino en el béisbol profesional, aunque dicho sueño nunca pudo concretarse.

“Quisiéramos que fuera un sueño y despertar de esta terrible pesadilla”, dijo su tía Belkis, al recordar que el joven era parte de una familia unida cuya ausencia dejó un vacío irreversible.
Otra pariente añadió que ya no podrán compartir actividades familiares como antes, señalando que “ni siquiera una Navidad” será igual tras la pérdida del adolescente en esas circunstancias.
Testimonios sobre su conducta y aspiraciones
Compañeros y allegados aseguraron que Miguel Ángel era respetuoso y solidario, con buena referencia entre clientes del lavadero donde trabajaba, mostrando siempre buena conducta y disposición para colaborar.
Su tía afirmó que él deseaba convertirse en pelotero y jugaba pelota, pero al no alcanzar ese objetivo se dedicó al lavado de carros para ganarse el sustento.

Palabras de la abuela y pedido de sanciones
La abuela, la señora Austria, relató que las autoridades afirmaron estar trabajando el caso, aunque exigió resultados y sanciones, reiterando que su nieto era trabajador y obediente.
Añadió que, pese a ser una familia humilde, no aceptarán impunidad y sostuvo que nadie puede colocarse por encima de la ley, sin importar su condición económica o posición.
Según la señora Austria, “quizá esa persona tenga dinero, pero ninguna persona puede ir por arriba de la ley… ese hombre pague por lo que hizo”.
Relatos desde el lavadero y últimas palabras
Brian Alexander, compañero de trabajo, afirmó que el joven agonizó frente a ellos tras recibir el proyectil. “Él me dijo que lo llevara, que no lo deje sin aliento”.
Otro trabajador explicó que Miguel Ángel no estaba involucrado en la disputa; se acercó pensando que era un incidente vial entre vehículos, hasta que sintió el impacto del proyectil.
Los empleados del lavadero aseguraron entre lágrimas que la pérdida pudo evitarse y que el adolescente fue víctima de estar en el lugar equivocado, sin relación con la disputa.
Video difundido y dudas sobre el responsable
Testimonios y un video difundido en redes señalan que el conductor de una yipeta habría accionado un objeto de fuego hacia el aire, liberando proyectiles, alcanzando accidentalmente al joven.
“Solamente dicen que se entregó, pero no tenemos exacto… la justicia aquí nada más es para los ricos”, expresaron allegados al ser consultados por medios locales tras el suceso.
Reclamo final y retorno al trabajo
El lavadero donde trabajaba el adolescente permaneció cerrado hasta su sepultura en el cementerio Cristo Redentor, reanudando labores este martes con el mismo reclamo de justicia.
- Familia insiste en que la pérdida fue evitable.
- Alegan uso de objeto de fuego durante una disputa.
- Video y testimonios mencionan proyectiles al aire.
- Exigen claridad sobre el responsable y sanciones.
