Diario al Día, Santo Domingo Oeste- Parientes de Joel Ramírez, de 43 años, reclaman justicia tras el hecho en el que perdió la existencia luego de recibir proyectiles presuntamente de su vecino.
La comunidad de Manoguayabo permanece impactada tras el hecho en el que Joel Ramírez, de 43 años, perdió la existencia luego de recibir tres proyectiles presuntamente realizados por su vecino.
El señalado es Lenny de Jesús, conocido como “Iguana”, quien según versiones habría esperado a Ramírez a las afueras de un billar donde trabajaba como DJ.

El suceso ocurrió cuando la víctima salía por la puerta trasera del establecimiento, al finalizar su jornada laboral, momento en que fue interceptado sin mediar palabras.
De acuerdo con familiares, el hombre recibió al menos tres proyectiles. El momento quedó captado por cámaras de seguridad instaladas en el negocio, material que ahora forma parte de la investigación.
Antes del hecho se habría producido una discusión. Sin embargo, allegados aseguran que “el pleito no era con él, el pleito era con dos mujeres”.

Los parientes sostienen que Ramírez no participaba directamente en el altercado previo, lo que consideran un elemento clave dentro de las indagatorias que realizan las autoridades competentes.
Joel Ramírez combinaba su labor como DJ con trabajo de motoconchista en una parada cercana a su vivienda, con el objetivo de sostener económicamente a su familia.
- Tenía 43 años.
- Dejó siete hijos.
- Trabajaba como DJ y motoconchista.
Tras el hecho, siete hijos quedaron en condición de orfandad, situación que ha intensificado el reclamo público de justicia por parte de familiares y amigos, mientras que el responsable del daño ya estaría en manos de la justicia tras supuestamente entregarse.
Durante las honras fúnebres, realizadas el martes en el cementerio Cristo Redentor, el ambiente estuvo marcado por lágrimas y música, elemento simbólico ligado a su trabajo.
Una de sus hijas expresó: “Fue un exceso que él hizo con mi papá… yo quiero justicia”, y pidió que, de comprobarse responsabilidad, se aplique la pena máxima.
Familiares reiteraron su temor de que el caso no quede impune y señalaron que la víctima era una persona muy querida por todos en el sector.
El Ministerio Público investiga el caso y analiza las grabaciones de seguridad como posible evidencia central, mientras el proceso judicial continúa en medio de alta sensibilidad social.
