Diario al Día, La Romana- En seguimiento al caso de Guaymate, familiares compartieron nuevos detalles sobre el estrecho vínculo entre Angela La Flor y su abuela.
La menor de 10 años, conocida como “Yeye”, cursaba el cuarto grado de primaria. Soñaba con convertirse en doctora o profesora, según revelaron sus allegados.
Angela vivía junto a su madre, su abuela y otros parientes en el municipio. Era reconocida en su entorno por su buen comportamiento y tranquilidad.

Relación especial con su abuela
María Santelly Federico, abuela de la menor, reveló detalles de la relación que mantenían. Entre ambas existía un vínculo profundo construido a base de compañía y afecto.
La menor estaba pendiente de su abuela y buscaba consolarla. Incluso frente a la enfermedad de su bisabuela, Angela ofrecía palabras de consuelo a María Santelly.
La abuela relató que

“era una niña muy buena conmigo, me quería mucho. Se pasaba el día besándome, diciéndome: abuela, te quiero, te amo”
.
Angela también mencionaba a su abuela que cuando su bisabuela partiera, ella le daría mucho cariño. La menor buscaba constantemente consolar a su abuela.

Momentos finales en el centro de salud
En el centro de salud, mientras personal médico intentaba estabilizarla, Angela solo pidió que llamaran a su abuela. Cuando María Santelly llegó, la reconoció inmediatamente.
La menor se aferró a ella, la abrazó con fuerza y permaneció pegada a su pecho. María Santelly narró que le dijo:
“Abrázame, abuela, te quiero, bésame”
.

Felicia Mesca, tía de la menor, presenció ese momento. Aseguró que la niña solo quiso despedirse de su abuela en esos instantes finales.
La tía expresó que

“la sobrina mía y yo estábamos ahí delante de ella y ella no nos llamó. Cuando llegó la abuela, le dijo: ven, abrázame fuerte”
.
Costumbre de demostrar afecto
Felicia Mesca recuerda que “Yeyé” tenía la costumbre de abrazar y besar a sus familiares constantemente. Incluso después de ser regañada, demostraba su cariño.

Su presencia obligaba a sonreír a todos en la casa. La familia describe su partida como un vacío imposible de llenar en el hogar.
Aclaración sobre segunda pérdida
La tía aclaró que quien quedó sin existencia el mismo día fue Alicia Juan, bisabuela de Angela de 102 años. En un primer momento se indicó erróneamente.
Alicia Juan enfrentaba desde hacía tiempo un estado de salud complicado. Sus restos fueron velados el domingo en la sala de la vivienda familiar.

Familia exige justicia
- Familiares piden que el conductor involucrado sea sometido a la justicia
- Solicitan que el caso sea debidamente esclarecido por autoridades
- La tía expresó que nada puede devolverles a la menor
- Describen el dolor como muy fuerte e imposible de superar
Felicia Mesca expresó entre sollozos que
“jamás uno se va a olvidar de ella. Es un dolor muy fuerte”
. Añadió agradecimiento por el tiempo compartido.
La familia continúa exigiendo justicia. Esperan que las autoridades aclaren completamente las circunstancias del suceso que afectó a Angela en la vía principal de Guaymate.
