En Estados Unidos, específicamente en Nueva York, residentes de diversos sectores del Bronx se mantuvieron atentos tras confirmarse que dos menores dominicanos de 12 años fueron hallados sin reacción en viviendas distintas, en medio de circunstancias que continúan en revisión institucional. La información divulgada provocó preocupación en la comunidad y generó conversaciones sobre los procesos que involucran a familias migrantes en situaciones delicadas.
En el primer caso se informó que la menor identificada como Liana Rodríguez fue localizada en un edificio situado en el número 269 de la calle 169, cercano a la avenida Morris, en un entorno donde residen numerosas familias caribeñas cuyas rutinas se relacionan principalmente con actividades laborales y escolares. Vecinos señalaron que la niña fue encontrada sin respuesta durante la jornada, lo que motivó la llegada de allegados antes de la verificación formal.

Se indicó que el protocolo habitual para estos casos se activó posteriormente, mientras se procedía con las comprobaciones correspondientes para menores de edad. Las personas cercanas describieron un ambiente de sorpresa y preocupación, en especial por la falta de detalles oficiales disponibles en ese momento. La noticia se difundió con rapidez entre quienes habitan la zona, generando comentarios y muestras de solidaridad hacia los familiares.

Poco después, otro punto del Bronx concentró la atención cuando se conoció el segundo caso, esta vez en las cercanías de la avenida Westchester, donde residía el menor identificado como Muriel Castro. Según allegados, también fue ubicado sin reacción en el apartamento que compartía con su familia, generando una situación de incertidumbre mientras se aguardaba por reportes institucionales que permitieran aclarar una cronología precisa de los hechos registrados.

Los parientes de ambos niños manifestaron que por el momento no han ofrecido información sobre factores que pudieron intervenir en cada situación, ya que esperan los informes oficiales correspondientes. Mientras los procedimientos avanzan, allegados solicitaron el respaldo de la comunidad dominicana para organizar el traslado de los menores hacia República Dominicana, lo que requiere coordinación con funerarias, consulados y entidades especializadas, además de trámites documentales de rigor.

La solicitud se fundamenta en el interés de que ambos puedan ser llevados a su país de origen para cumplir con ceremonias en un entorno conocido, acompañados por su núcleo más cercano dentro de las costumbres familiares. Se confirmó que las familias continúan reuniendo la documentación necesaria para la repatriación, un procedimiento que exige certificaciones oficiales e intervención de organismos autorizados, manteniéndose a la espera de nuevas actualizaciones institucionales sobre el desarrollo de los pasos logísticos.
Ver esta publicación en Instagram
