Diario al Día, Santiago- La familia de un hombre llamado Nelson González reportó su desaparición ocurrida el 8 de febrero, en medio de un proceso judicial con su esposa y antecedentes de presuntas amenazas previas.
Familiares informaron que el hombre salió de su vivienda el 8 de febrero con la intención de comprar comida para su hija, pero no regresó.
El caso ha generado preocupación dentro del entorno familiar debido a que, antes de su desaparición, existía un conflicto legal con su esposa, identificada como Carolina Gómez.

Según los parientes, el hombre había iniciado un proceso judicial luego de una disputa familiar. Ambos debían comparecer ante una magistrada en una audiencia relacionada con ese conflicto.
“Tuvo una discusión con su esposa donde tuvieron un conflicto familiar. Él la sometió a la justicia y ella lo amenazó. Los vecinos dieron testimonios a nosotros, de que ella dijo que por 5 mil pesos lo podía mandar a desaparecer“, dijo el cuñado del extraviado.
Además, la madre del hombre asegura haber recibido dos llamadas telefónicas aproximadamente un mes antes del incidente. En esas conversaciones, según su testimonio, la mujer dijo que lo “iba a hundir”.
Los familiares también mencionan que la relación entre la pareja había estado marcada por tensiones y episodios conflictivos que generaron preocupación entre personas cercanas.
“Él tenía audiencia con la magistrada donde estaba la esposa prisionera, pero él nunca llegó a la audiencia y la liberaron a ella”, agregó el cuñado.
Uno de los hechos señalados ocurrió aproximadamente un año antes, cuando el hombre sufrió un machetazo en la mano, episodio que en ese momento él atribuyó a circunstancias distintas, según reveló una hermana del desaparecido.
Posteriormente, según el relato familiar, el hombre también habría enfrentado problemas de salud relacionados con una trombosis, situación que, de acuerdo con los parientes, lo hacía más vulnerable.
La coincidencia entre la fecha de la audiencia y la desaparición ha incrementado la preocupación de la familia, que considera relevante ese contexto dentro del caso.
Antes de desaparecer, el hombre mantuvo una conversación telefónica con su madre. Durante esa llamada, ella le advirtió sobre las amenazas que había escuchado.
Según el relato familiar, él respondió: “Mami, yo no pongo la mano a esa mujer”.
Después de esa respuesta, añadió que la llamaría nuevamente “ahorita”, pero la familia asegura que esa comunicación nunca volvió a ocurrir.
Desde ese momento, los parientes indican que no han tenido contacto con él ni han recibido información confirmada sobre su paradero.
Ante la falta de noticias durante varias semanas, los familiares decidieron denunciar públicamente la situación y pedir que se investiguen las circunstancias que rodean la desaparición.
Mientras continúa la incertidumbre, la familia solicita que el caso sea investigado con profundidad y que se revisen los antecedentes mencionados para esclarecer qué ocurrió.