Diario al Día, Santo Domingo- Familiares de una bebé de un año denunciaron una presunta mala práctica médica luego de que la menor perdiera su brazo izquierdo tras ser atendida en el Hospital de Engombe.
Según el relato de la abuela de la niña, María Luisa, la menor fue ingresada el 21 de febrero en ese centro de salud por un cuadro de neumonía, momento a partir del cual comenzaron las complicaciones.
De acuerdo con su testimonio, durante la estadía en el hospital se le realizó una canalización que, según la familia, fue ejecutada de forma incorrecta y derivó en una trombosis en el brazo izquierdo de la bebé.
“Esa mala canalización le produjo una trombosis en el brazo que no le permitía la fluidez de la sangre, y el brazo fue perdiendo movilidad”, explicó la abuela durante su denuncia pública.

La familiar indicó que, al notar que el brazo de la niña perdía movilidad y presentaba cambios visibles, consultó al personal médico del centro donde estaba ingresada, pero la orientación recibida no fue suficiente.
“Me dijeron que la ‘marandeara’ y que le pusiera paños de agua tibia. Pero al no ver mejoría, decidí llevármela porque la niña no era cosa de paños de agua tibia”, relató María Luisa.
Ante la falta de mejoría, la familia decidió trasladar a la menor a otro centro de salud, donde fue sometida a diversos estudios que confirmaron la presencia de una trombosis en la extremidad afectada.
Con el paso del tiempo, el brazo continuó deteriorándose, tomando una coloración oscura, hasta que los médicos determinaron que la amputación era la única alternativa viable para preservar la vida de la bebé.
La familia exige que se investigue lo ocurrido y que los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes por las secuelas permanentes que tendrá la menor durante toda su vida.
“Lo que exijo es que los responsables paguen por esto. Fui al centro a pedir el diagnóstico y no me lo quieren dar; dicen que tengo que llevar una orden judicial”, manifestó la abuela de la niña.
Los familiares señalaron que la negativa del hospital a entregar el diagnóstico sin una orden judicial forma parte de las razones que los motivaron a hacer pública la situación ante los medios de comunicación.
La familia atraviesa un proceso emocional difícil y asegura que la situación ha transformado por completo la vida de la menor y de todos quienes la rodean, mientras aguardan una respuesta de las autoridades sanitarias.