Un caso estremecedor que envuelve a un hombre llamado Leonardo Leocadio Moreno, conocido como “Nano” y la hija que este procreo, Lorna Gisel Lauren, ha generado profunda consternación tanto a nivel nacional como en comunidades dominicanas en el extranjero.
Leonardo Leocadio Moreno mantuvo años atrás una relación con una mujer dominicana que residía en Guadalupe, Francia, quien viajaba con frecuencia entre ese territorio y la República Dominicana para visitarlo.

De esa relación nació una niña llamada Lorna Gisel Lauren, quien vivió durante su infancia con su madre en Guadalupe, pero visitaba periódicamente a su padre en territorio dominicano.
Con el paso del tiempo, la pequeña Lorna manifestó su negativa a continuar viajando al país, situación que despertó preocupación en su entorno.
Posteriormente, Lorna tuvo un novio, pero se negaba a que este la tocara, cuando el novio le insitió por qué se comportaba así, ella le confesó que su padre le hacía lo peor a ella desde que tenía 11 años, mientras su madre la enviaba de visita a la República Dominicana.

El novio de Lorna le dijo que iba a hablar con su madre del caso, para que se hiciera justicia y para él evitar se acusado del hecho.
Tras una investigación y un proceso que incluyó testimonios y pruebas presentadas por el Ministerio Público, el Tribunal Colegiado de Monte Plata condenó a Leonardo Leocadio Moreno a 20 años de prisión, al determinar su responsabilidad en hechos ocurridos contra su hija desde que esta tenía 11 años de edad.
Además de la pena privativa de libertad, el tribunal ordenó el pago de una indemnización de 500 mil pesos a favor de la víctima y 100 mil pesos para su madre, así como las costas civiles del proceso. El condenado está cumpliendo la sentencia en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Monte Plata desde el 2022.

Lamentablemente, cuatro años después de concluido el proceso judicial, el pasado 20 de enero de 2026, se informó el fallecimiento de Lorna Gisel Lauren, de 21 años, quien fue encontrada sin vida en su apartamento en Guadalupe. Las autoridades francesas iniciaron las investigaciones correspondientes.
Familiares informaron que la joven enfrentó durante años un profundo sufrimiento emocional relacionado con los hechos ocurridos en su adolescencia. Antes de su fallecimiento, dejó un mensaje en el que expresaba que nunca logró superar lo que le hizo su padre por tantos años, situación que marcó de manera irreversible su estabilidad emocional.
El caso ha generado un amplio llamado al respeto por la memoria de la joven y a la reflexión sobre la importancia de creer, proteger y acompañar a las víctimas. Comunidades tanto en la República Dominicana como en Guadalupe han expresado solidaridad con sus familiares y seres queridos en este difícil momento.

