Millones de contribuyentes en Estados Unidos podrían ver un reembolso más grande de lo habitual este año. La clave está en cómo y cuándo lo solicites.
Para muchos hogares, el reembolso de impuestos representa el ingreso más importante del año. En promedio, cerca del 75% de los contribuyentes recibe un reembolso cada temporada fiscal.
En 2025, el monto promedio fue de $2,939, según datos del IRS. Este año, esa cifra podría aumentar hasta un 30%, impulsada por nuevas disposiciones incluidas en la reciente ley fiscal y de gasto firmada por el presidente Donald Trump.
Ante ese panorama, cada vez más personas buscan recibir su dinero lo antes posible. Y la respuesta es clara: depósito directo y declaración electrónica.
Actualmente, 9 de cada 10 contribuyentes ya reciben su reembolso mediante depósito directo. Aun así, el IRS quiere que ese número siga creciendo, ya que considera este método el más rápido y seguro.
Desde finales de septiembre pasado, el organismo comenzó a reducir progresivamente el uso de cheques en papel para contribuyentes individuales. Según la agencia, los cheques físicos tienen muchas más probabilidades de extraviarse, retrasarse o presentar inconvenientes, en comparación con los pagos electrónicos.
Además, combinar el depósito directo con la declaración electrónica acelera aún más el proceso y ayuda a evitar demoras innecesarias.
Si usas software para hacer tus impuestos: selecciona “depósito directo” como método de reembolso e ingresa correctamente el número de ruta y el número de cuenta de tu banco. Estos datos suelen estar en tus cheques o en la banca en línea.
Si trabajas con un preparador de impuestos: solo dile que deseas recibir el reembolso por depósito directo. Por lo general, ellos se encargan de configurar todo.
Si presentas la declaración en papel: también puedes optar por depósito directo. Es fundamental revisar con cuidado los números ingresados. Un error puede causar retrasos o hacer que el IRS termine enviando un cheque físico.
¿Y si no tienes cuenta bancaria? Puedes abrir una cuenta en un banco o cooperativa de crédito. También existen tarjetas prepagadas recargables y algunas aplicaciones financieras que aceptan depósitos del IRS, siempre que tengan número de ruta y número de cuenta.
Otra opción útil, especialmente si el reembolso será mayor, es dividir el dinero en varias cuentas. El IRS permite enviar el reembolso a hasta tres cuentas diferentes, lo que facilita separar una parte para gastos inmediatos y otra para ahorro.
Si presentas tu declaración en papel y quieres dividir el reembolso, puedes usar el Formulario 8888. Si lo haces con software, normalmente la opción aparece dentro del proceso de reembolso.
En cuanto a los tiempos, la mayoría de los contribuyentes que declaran electrónicamente y eligen depósito directo reciben su reembolso en menos de 21 días. Una vez aprobado, el dinero suele reflejarse en la cuenta dentro de los siguientes cinco días.
Si envías la declaración por correo, el proceso puede tardar cuatro semanas o más, según el IRS.
Quienes reclamen el Crédito por Ingreso del Trabajo (EITC) o el Crédito Tributario Adicional por Hijos deben considerar que, por ley, esos reembolsos no se emiten antes de mediados de febrero. En muchos casos, podrían estar disponibles a inicios de marzo si no hay problemas con la declaración.
Para revisar el estado del reembolso, se puede usar la herramienta “Where’s My Refund?” en el sitio del IRS o llamar al 800-829-1954. El sistema se actualiza una vez al día y permite ver si la declaración fue recibida, aprobada y enviada.
Con reembolsos más altos en juego, elegir el método correcto puede marcar la diferencia entre esperar semanas o recibir el dinero lo antes posible.
