Carla Peralta acudió a las autoridades para solicitar una orden de alejamiento y manutención contra el padre de sus dos hijas. Según relató, la separación ocurrió hace aproximadamente cinco meses, tiempo después del cual él presentó una orden de alejamiento en su contra. La situación se originó tras un incidente en el que ella dañó un colchón que le había prestado, luego de recibir una llamada a las tres de la mañana informándole que él se encontraba con otra persona en presencia de las dos menores.
Carla explicó que su relación comenzó cuando ella tenía trece años de edad, mientras que su pareja era mayor de edad en ese momento. Durante la convivencia, ella sufrió violencia física que le provocó la pérdida de una pieza dental y lesiones en una de sus manos, según su testimonio. La mujer indicó que estos hechos violentos ocurrieron de manera reiterada a lo largo de la relación, que se extendió por aproximadamente nueve años.
Entre los motivos de la separación, Carla mencionó que él no contribuía económicamente al sostenimiento de las menores y que frecuentemente pasaba las noches fuera del hogar, dejándola sola con las dos niñas durante la madrugada. Por su parte, él realizó acusaciones en sentido contrario, afirmando que ella consume sustancias y que fuma en presencia de las menores, versión que ella niega categóricamente.
Las dos menores tienen cinco y tres años de edad respectivamente. Carla tiene bajo su cuidado a la menor de tres años, mientras que la mayor de cinco fue retirada del patio de la vivienda por el padre el jueves pasado, aproximadamente a las ocho de la mañana. Según informó, él se trasladó con la niña hacia la capital y ella desconoce el sector específico donde se encuentran actualmente.
Actualmente, Carla reside en el hogar de su madre junto con la menor de sus hijas. Indicó que no cuenta con empleo en este momento y que su progenitora le brinda apoyo cuidando a la niña. Sin embargo, manifestó que a pesar de tener una orden de alejamiento vigente en su contra, él continúa frecuentando la vivienda donde ella reside, justificando su presencia alegando que visita a la menor que permanece bajo cuidado de Carla.
La mujer solicitó formalmente al Ministerio Público que se establezca una orden de alejamiento a su favor y que se fije una pensión de manutención para las dos menores. Expresó su preocupación por el paradero de su hija mayor y pidió asistencia de las autoridades para resolver esta situación. Carla Peralta tiene veintidós años de edad y enfrenta esta compleja situación familiar mientras intenta garantizar el bienestar de sus dos hijas y obtener protección legal ante la situación descrita.
