Diario al Día, República Dominicana- En medio de la polémica que domina las redes, la periodista Nuria Piera abrió su programa con un señalamiento claro: mientras el país discute si una mujer de 60 años debe bajar sus expectativas amorosas, otros temas de mayor impacto quedan fuera del foco.
Desde el inicio de su espacio, la comunicadora cuestionó que la conversación pública se concentre en debates sentimentales, cuando a nivel internacional se revelan investigaciones sobre redes de abuso, corrupción y chantaje que comprometen altas esferas de poder.
Planteó que hechos que durante años fueron catalogados como teorías descabelladas hoy se presentan como casos documentados, lo que, a su juicio, obliga a revisar prioridades informativas y sociales.

Mientras describía ese contraste, señaló que el planeta enfrenta crisis morales, económicas y políticas, y que en ese contexto resulta llamativo que la discusión local se enfoque en si un hombre “vale por lo que da” o en la frase “dos de 30”.
La reflexión se produce tras declaraciones del comunicador y dirigente político Luisín Jiménez, quien afirmó en su programa radial que una mujer de 60 años no está en posición de exigir determinadas cualidades en una pareja.
Jiménez reaccionaba a comentarios de la conferencista Tania Báez, quien en conversación con Luz García habló del perfil que valora en un compañero emocionalmente estable y dispuesto a compartir responsabilidades.

Las palabras del dirigente provocaron respuestas públicas de Mariasela Álvarez, Zoila Luna, Larimar Fiallo y Miralba Ruiz, quienes rechazaron que la edad limite las aspiraciones personales.
Álvarez calificó como denigrantes algunas expresiones y sostuvo que el valor de una persona no se reduce a su edad, mientras otras comunicadoras defendieron el derecho de las mujeres adultas a mantener estándares afectivos.

En su comentario, Piera se preguntó si los problemas estructurales del país ya fueron resueltos, descartando esa posibilidad y sugiriendo que la atención debería dirigirse hacia desafíos sociales pendientes.
Ante la situación, el debate continuó ampliándose en medios y plataformas digitales, sumando opiniones y réplicas, mientras la periodista dejó planteada la necesidad de revisar qué temas ocupan realmente la agenda pública.
