Investigación revela posible complot en pérdida de empresario español

Diario al Día, Valverde- Autoridades reabrieron la investigación sobre la muerte de un empresario español en Valverde, luego de que nuevos datos periodísticos cuestionaran la versión inicial que atribuía el hecho a un suicidio.

El caso de Antonio Jiménez López, empresario español que residía en República Dominicana, volvió a la atención pública tras revelaciones difundidas en el programa radial Esto No es Radio Show.

Durante el espacio, el periodista Ramón Tolentino afirmó que nuevos elementos apuntan a una posible trama criminal relacionada con intereses económicos y conflictos personales alrededor de la víctima.

La muerte ocurrió el 20 de septiembre de 2025, cuando el cuerpo del empresario fue hallado dentro de su vehículo en una zona apartada del distrito municipal El Maizal, provincia Valverde.

En ese momento, el fiscal responsable del caso, Víctor Manuel Mejía, concluyó de forma preliminar que se trataba de un suicidio, basándose en que el cuerpo estaba solo y tenía el pie sobre el pedal del freno.

Sin embargo, la explicación generó dudas entre algunos comunicadores y analistas, quienes señalaron inconsistencias en la escena y cuestionaron la rapidez con la que se estableció la hipótesis inicial.

Tolentino mencionó que se habló de un supuesto robo del arma para justificar su ausencia en el lugar, aunque otras pertenencias personales del empresario permanecían intactas dentro del vehículo.

“Determinaron de que se la habían robado el arma, pero también yo descarté eso porque con él estaban 17 mil 500 pesos y su cartera igualita”.

Él estaba en divorcio en ese momento con Patricia (su esposa). Tuvieron una hija y tenían varios viveros. Atención país, es donde yo recibo unas notas de voz del español y dije, tienen que avisar a la policía para que puedan abrir e investigar el caso. Él temía por su vida y no quería venir más a RD”, dijo Tolentino en el programa.

El periodista también señaló que no se reportaron rastros de pólvora ni señales evidentes de forcejeo, lo que generó interrogantes sobre las circunstancias exactas en que ocurrió la muerte.

El caso permaneció cerrado durante un tiempo debido a que la víctima no tenía familiares directos en el país que impulsaran acciones legales o solicitaran nuevas investigaciones.

La situación cambió cuando periodistas en España, junto con el diario El País y una comunicadora identificada como Coroña, contactaron a comunicadores dominicanos para revisar el expediente.

A partir de ese intercambio, la investigación tomó un nuevo rumbo con la participación de periodistas locales, entre ellos Ramón Tolentino y Nuria Piera.

Las autoridades iniciaron entonces una operación denominada “El Plantel”, desarrollada con cooperación entre organismos de seguridad de España y República Dominicana.

Entre las evidencias revisadas se encuentran notas de voz y mensajes que el propio Jiménez López habría enviado a amigos cercanos antes de su muerte.

Tolentino explicó que estos materiales indicaban que el empresario tenía preocupaciones sobre su seguridad en los días previos al hecho.

“Se determinó y se comprobó que quien mandó a eliminar al español fue Patricia (la esposa). Más que por chelitos fue hasta por despecho y por motivos pasionales. Atención país. Patricia contactó a su compadre  para quitarle la vida al español y el señor contactó a su compadre para llevar a cabo el hecho, el apodado “Leo”, Leonardo Cruz, quien a su vez llamó a Lorenzo Osoria, alias “Chato”, el cual es la persona que ejecuta, que le quita la vida al español, pero algo extraño es que el hoy difunto lucía ser que tenía confianza con el sicario”, dijo Tolentino.

“No se pueden cerrar los casos como sucede en la mayoría en este país. El supuesto sicario no luce ser un sicario”, agregó Tolentino.

“Pero yo no entiendo el compadre, que se demostró que llamó a Leo, y Leo llama al sicario, él quedó liberado, es decir, le dieron presentación periódica. ¿Qué habría sucedido ahí si él mismo se confesó?”, dijo Tolentino.

Esposa del difunto

“Inteligentemente antes de salir él conversó con todos sus amigos cercanos… le pasó una nota de voz de él hablada y unos textos escritos… y por ello temo por vida por si algo pasa”.

Según la investigación presentada durante el programa, las autoridades habrían identificado una posible estructura de personas involucradas en la planificación del crimen.

La denuncia señala como presunta autora intelectual a Patricia Eridania Gómez Jiménez, esposa del empresario, a quien se le atribuye un posible interés en el control de propiedades y negocios.

Entre los bienes mencionados se encuentra un vivero considerado rentable, además de otros activos que figuraban a nombre de la mujer.

De acuerdo con la reconstrucción presentada, la mujer habría contactado a su compadre Ángel Simeo Ramírez para plantear el plan contra el empresario.

Posteriormente, Ramírez habría buscado apoyo en un conocido apodado “Leo”, identificado como Leonardo Cruz.

La cadena continuaría con la supuesta contratación de Lorenzo Osoria, conocido como “Chato”, señalado como la persona que ejecutó el disparo.

Según la denuncia mencionada en el programa, se habría ofrecido un pago total de 400 mil pesos por el hecho, con un adelanto de 200 mil pesos antes de su ejecución.

El proceso judicial sigue en curso y ha generado debate público por las decisiones adoptadas en relación con algunos implicados.

Mientras Patricia Gómez permanece en prisión preventiva, otras personas vinculadas al caso enfrentan medidas judiciales diferentes.

Tolentino expresó sorpresa por la situación de uno de los señalados en la cadena de contactos. “El compadre que se demostró que llama a leo y leo llama al sicario él quedó liberado o sea no encarcelado… presentación periódica”.

El caso continúa bajo atención de autoridades y medios de comunicación, mientras se revisan las pruebas y se determina la responsabilidad de cada implicado en los tribunales.