Diario al Día, Santiago- Familiares enfrentaron un retraso administrativo que obligó a mantener un velatorio por 3 días, ante la ausencia del documento oficial necesario para completar el proceso funerario correspondiente.
La falta de entrega del acta correspondiente impidió realizar el sepelio en el tiempo habitual, generando una espera prolongada para familiares que aguardaban una solución institucional.
Durante ese periodo, el cuerpo permaneció en velatorio continuo por 3 días, situación que agravó las condiciones ambientales y complicó la permanencia de los asistentes.

La ausencia del documento oficial retrasó cada trámite requerido, sin alternativas inmediatas, pese a las gestiones realizadas por la familia ante las instancias responsables.
Como consecuencia directa del tiempo transcurrido, se registró un estado avanzado de descomposición, acompañado de un olor intenso que volvió insostenible continuar con el velatorio.
Ante ese escenario, los familiares tomaron la decisión de realizar un entierro de emergencia, buscando resolver una situación que se había tornado crítica.
La persona involucrada fue identificada como Marvin FN, según confirmaron allegados, quienes indicaron que el caso ocurrió en el sector Cienfuegos, en Santiago.
De acuerdo con la información disponible, Marvin FN presentó una complicación de salud asociada a un compromiso cardíaco agudo previo al triste desenlace.
Impacto del retraso administrativo
El retraso en la emisión del documento generó dificultades logísticas y emocionales, prolongando un proceso que normalmente se completa en menos tiempo.
Gestiones realizadas por la familia
Familiares explicaron que realizaron múltiples gestiones para obtener el acta requerida, sin recibir una respuesta oportuna que permitiera avanzar con el sepelio.
- La demora administrativa obligó a mantener el velatorio por 3 días, generando condiciones difíciles y una resolución urgente por parte de los familiares.
- La falta del documento impidió cumplir los plazos habituales del sepelio, extendiendo un proceso que causó preocupación entre allegados y asistentes.
El caso ha generado cuestionamientos sobre los tiempos de respuesta institucionales, especialmente cuando los retrasos afectan directamente a familias en situaciones sensibles.
La familia espera que experiencias similares no se repitan y que los procesos administrativos mejoren para evitar demoras en momentos de alta vulnerabilidad.
