Santo Domingo Este.– En medio de reclamos de justicia y con mayor vigilancia, fueron sepultados este lunes los restos del joven que dejó de vivir durante un hecho violento en el sector El Cachón de la Rubia, en Santo Domingo Este. La comunidad se volcó al cementerio para acompañar a la familia en su dolor y exigir que se haga justicia.
La Policía Nacional informó que detuvo a los presuntos responsables del incidente involucrado en la pérdida de la persona, quienes ya forman parte de un proceso investigativo en curso. Los familiares indicaron que el joven se dirigía a su trabajo cuando fue interceptado por los autores de la violencia. Recibió detonaciones que provocaron su pérdida y fue dejado en la vía, mientras los responsables huyeron en una motocicleta.

El hecho ha generado una profunda indignación entre vecinos y allegados, quienes han solicitado públicamente a las autoridades, incluyendo al presidente de la República, que se haga cumplir la ley y que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos. “La delincuencia cada día está acabando con los inocentes”, expresó uno de los familiares, visiblemente afectado, agregando que los responsables dejaron a una familia destrozada, con un niño huérfano y sin su padre en plena época navideña.
Los detenidos, según la Policía Nacional, son Diorlin César Reyes Pérez, apodado “Cacón”, de 21 años, y Wilmer Antonio Emiliano Reyes, apodado “El Guardia”, de 18 años. Ambos serán presentados ante un juez en las próximas 48 horas. Las autoridades también informaron que las motocicletas vinculadas al hecho, tanto la que fue despojada a la víctima como la utilizada por los imputados, permanecen bajo custodia policial.

Los familiares del joven hicieron un llamado a la sociedad para reconocer que su ser querido era una persona trabajadora y honesta, y agradecieron el apoyo de vecinos y amigos que se presentaron en el sepelio para mostrar solidaridad. “Mi hermanito pequeño, que trabajaba en dos empleos, no podrá regresar a su hogar. Dios mío, todo lo que me enseñaron sobre superación se enfrenta ahora a esta dolorosa realidad“, expresó uno de los parientes, entre lágrimas.
Las investigaciones continúan ampliándose y, en coordinación con el Ministerio Público, se ofrecerán mayores detalles oportunamente. Mientras tanto, la comunidad exige respuestas claras y justicia pronta, esperando que este incidente lamentable no quede impune y que las autoridades refuercen la seguridad en la zona. El suceso ha dejado un profundo impacto en la población local, que observa con atención el desarrollo del proceso legal y las medidas de protección implementadas.

El sector afectado sigue consternado por la acción violenta, mientras familiares y vecinos mantienen vigilancia y reclamos constantes para prevenir futuros hechos similares. La combinación de seguimiento policial y solidaridad comunitaria busca garantizar que los responsables enfrenten la justicia y que la memoria del joven sea respetada dentro de un marco de protección y prevención ante incidentes violentos.
La comunidad espera que la cooperación entre ciudadanos y autoridades sirva para reforzar la seguridad y minimizar riesgos, al tiempo que se honran los valores de trabajo y honestidad que caracterizaban a la víctima. La presencia masiva en el sepelio refleja la preocupación social y el compromiso de los residentes con la justicia y la seguridad pública.
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