Diario al Día, Azua- Una mujer quedó sin existencia la madrugada del martes 13 de enero en el sector El Prado, generando consternación comunitaria y presencia policial para indagatorias.
Hecho ocurrido en horas de la madrugada
Según datos obtenidos de una fuente de entero crédito, la mujer habría tomado una decisión autoinfligida con consecuencias irreversibles, quedando sin existencia dentro de su propia vivienda familiar.
La identificación ofrecida señala que se trataba de Santa Carolina Morillo Jiménez, de cuarenta años, residente del mencionado sector dentro del municipio de Compostela de Azua.

La información inicial precisa que el suceso ocurrió en la madrugada del martes, momento en que vecinos dormían, por lo que el conocimiento del caso surgió posteriormente mediante avisos locales.
Hasta el momento se desconocen las razones que motivaron a Morillo Jiménez a ejecutar una acción autoinfligida que derivó en la pérdida de existencia, manteniendo dudas abiertas en la comunidad.
Investigación oficial en desarrollo
Las autoridades no han ofrecido detalles oficiales sobre el hecho ni las circunstancias específicas en que fue encontrado el cuerpo sin aliento dentro de la vivienda perteneciente a la señora.
Agentes de la Policía Nacional se presentaron al lugar para iniciar las indagatorias correspondientes, recopilando información preliminar y registrando evidencias necesarias para el proceso investigativo.
Fuentes consultadas indicaron que el caso permanece bajo estudio y que se esperan declaraciones oficiales en las próximas horas, una vez completadas diligencias básicas establecidas por protocolos.
- Presencia policial confirmada en la escena
- Falta de detalles oficiales hasta ahora
- Indagatoria abierta bajo manejo institucional
Reacciones dentro de la comunidad
La noticia generó consternación entre residentes del sector El Prado, quienes manifestaron sorpresa ante el hecho debido a que no se conocían situaciones visibles que anticiparan el desenlace.
Vecinos comentaron que la señora era conocida en el entorno, aunque no poseían información detallada sobre su vida personal, por lo que evitaron emitir conjeturas o explicaciones sin fundamento.
El hecho, calificado como lamentable por quienes habitualmente interactuaban con la señora, abre interrogantes que deberán ser aclarados por las instituciones competentes dentro de su proceso ordinario.
